12 feb. 2015

Serie Educación Mutualista: (PLAN ESTRATÉGICO) Estudio de Caso

Serie Educación Mutualista: (PLAN ESTRATÉGICO) Estudio de Caso
ENSEÑANZA 7. ANALIZANDO EL AMBIENTE EXTERNO O MACROAMBIENTE (1)
LOS FACTORES ECONÓMICOS
Por Fabio Alberto Cortés Guavita


El ambiente externo de la mutual se compone del sistema económico, político, social y cultural de la empresa, en el cual las variables externas o exógenas están dadas por el macroambiente.

Las nuevas tecnologías, las nuevas oportunidades o limitaciones del ambiente económico, político, social, ecológico, legal y cultural  actúan como fuerzas macroambientales y incontrolables por parte de las Organizaciones, crean necesidades de cambio adaptables a las nuevas circunstancias, pero ese cambio debe ser planeado conscientemente para ajustarse a las nuevas condiciones ambientales con un mínimo de perturbación del equilibrio natural.

1. FACTORES ECONÓMICOS. Son aquellos que conforman el conjunto de recursos económicos, las fuerzas que intervienen en el proceso de producción de bienes y servicios para satisfacer necesidades de los in dividuos en la sociedad.

Según la CEPAL (Comisión Económica para América Latina y El Caribe) la economía colombiana en sus  estimativos reales está muy por debajo de la proyección para toda América Latina cuyo crecimiento promedio es de 4,1 por ciento. Para el caso de Colombia, y comparado con un informe anterior, esa proyección se revisó a la baja porque inicialmente se había trabajado con un crecimiento de 3,5 por ciento. Colombia se ubica como el séptimo  con menos crecimiento de la región, al proyectarse una variación de su Producto Interno Bruto (PIB) de 2,5 por ciento.

Y por el lado de la inflación, si bien destaca el resultado de este año, pues estaría por debajo del 3 por ciento, la mejor en 50 años, para el 2010 llama la atención sobre lo que puede representar el Fenómeno del Niño, pues puede "revivir presiones inflacionarias".

EMPLEO. El desempleo en Colombia es uno de los más graves en Latinoamérica, llega a 11,7 por ciento (Portafolio, julio 26 de 2010) cifra reconocida por el gobierno, lo que hace suponer que los índices son muy superiores en la realidad. Y la crisis ha empeorado la situación. Alternativas hay muchas, pero falta que se tome el 'toro por los cuernos' para que haya un rebote o que indiscutiblemente crezca la economía, pero, que crezca con desarrollo social para beneficio de todos los colombianos,  eso sí con la advertencia de que en este caso habría un rezago de varios meses, de acuerdo a una investigación realizada por el Grupo de Diarios América (GDA), del cual hace parte  EL TIEMPO.

Impulsar las obras de infraestructura… este último ha sido el 'caballito de batalla' del Gobierno colombiano desde el 2008,… sin embargo, ya el ministro de Hacienda, Óscar Iván Zuluaga, ha dicho que lo que se ha hecho desde abril en este frente, se espera  que se empiece a ver reflejado a finales del año. Si bien la información reportada por el DANE revela una reducción del desempleo para la ciudad de Bogotá durante los trimestres febrero-abril de 2009 a 2010 al pasar de 11,80% al 11,30%, se debe confrontar esta reducción frente al  incremento del número de subempleados en la ciudad, que paso de 1.2 millones en el trimestre febrero-abril de 2009 a 1.7 millones de subempleados para el mismo período de 2010, significa que 1.7 millones  ciudadanos no cuentan con un empleo de calidad, bien sea por que la persona posee competencias por encima de la labor desempeñada, por tener una baja remuneración ó porque no cumplen con una jornada completa de trabajo. Entonces podríamos preguntarnos ¿Se habrá reducido realmente el desempleo ó simplemente aquellas personas desempleadas entraron a formar las filas de la informalidad? 

MERCADO LABORAL INFORMAL. La informalidad es una modalidad de empleo donde las garantías básicas para el bienestar del trabajador, como la protección social, el ingreso adecuado y la estabilidad son muy precarias, o en el peor de los casos, no existen. Lo anterior no parece preocuparle en lo absoluto de Benjamín Ordoñez, un vendedor de minutos.

El siguiente ejemplo es ilustrativo de lo que ocurre en el mercado laboral de la informalidad.[i]
 “Yo llevo trabajando en este cuento cerca de siete años y gracias a Dios me ha ido bien. La venta de minutos es hoy en día un negocio rentable que tiene demasiada competencia en todo lado, pero uno en este trabajo se gana una credibilidad y tiene clientela fija”, dice Benjamín. De igual manera, el señor Ordoñez “se le mide” a lustrar calzado, cortar prado y tareas de aseo. Semanalmente dice que se puede llegar a hacer $45.000 lustrando zapatos y en cuanto a ventas de minutos la cifra se dispara y llega hasta los $60.000.

“Con lo que me gano mensualmente vivo bien junto a mi esposa y mi hija. Ella estudia y es importante que se eduque y mi esposa es empleada del servicio doméstico. Si uno es juicio con el dinero a uno le rinde, porque así esto sea un trabajo informal toca también apretarse el cinturón”, dice Camilo Angarita quien labora vendiendo empanadas, dedos de queso, arepas y varios comestibles más.

Y aunque el predominio del empleo de baja productividad es uno de los factores relevantes de la desigualdad social a Camilo y Benjamín eso no les importa, porque lo que realmente valoran es “que tenemos la posibilidad de hacer de todo y sobrevivir”. Además, “en este país jamás tendremos la oportunidad de trabajar en una empresa porque no tenemos la experiencia para hacerlo, y por eso nos toca rebuscar”.

“La informalidad laboral en Colombia es rentable porque hay una gran carga prestacional, ésta está entre el 45% y el 60%. Es muy alto”, afirma Lina María López Restrepo, Administradora de Empresas con énfasis en Mercadeo y Finanzas.

“La informalidad puede ser considerada una de las causas para que el país tenga una baja productividad y es por la misma desmotivación del empleado”

“No es lo mismo un trabajador ‘sano’, con una EPS, que unos enfermos sin ningún seguro de salud, o un empleado que el día que quiera salir a vacaciones, al regresar se encuentra que ya no tiene empleo”, afirma López.

 “La informalidad obedece a un amplio espectro de razones. Las famiempresas son muy débiles y por su baja productividad no son capaces de asumir los costos y obligaciones de la formalidad (aportes a seguridad social, parafiscales, impuestos, salario mínimo, contabilidad, etc.), no obstante las oportunidades que esta brinda”, aseguró a Portafolio, el presidente de Asocajas, Álvaro José Cobo.

Si revisamos las cifras de vendedores informales reportadas por Instituto para la Economía Social (IPES) observamos como el número de vendedores informales incremento en 15% en los años 2008 a 2010 al pasar de 36.616 vendedores a 42.238, algo que realmente preocupa, pero genera aún más duda, la cifra reportada por la Cámara de Comercio en su Observatorio del Espacio Público de Bogotá basada en la Encuesta de Calidad de Vida de 2003 que contabilizó un total de 79.290 vendedores callejeros. Al cotejar estas cifras se genera un manto de duda sobre la verdadera situación de la informalidad y el desempleo en la ciudad y la efectividad de las medidas adoptadas por las administraciones distritales en materia de generación de empleo, pues todo apunta a que estas no han sido las más adecuadas  y por este motivo la informalidad y el desempleo han incrementado.

NIVEL DE INGRESOS. Gris panorama el de los ingresos de los bogotanos, el indicador Gini, que mide la desigualdad entre pobres y ricos. En toda Colombia ese indicador es de 0,55, siendo uno (1) el máximo nivel de desigualdad. Y en Bogotá, según los cálculos del último informe de la Secretaria de Hacienda, el indicador Gini es de 0,64.

El ingreso promedio por hogar de 1.600.000 pesos, cuando el promedio nacional (en zona urbana) es de 1.105.000 pesos datos actualizados a 2010. Además, y exceptuando el singular caso de San Andrés, los bogotanos tienen también el ingreso per cápita más alto: 455.000 pesos (219.000 en el resto del país urbano).

Sin embargo, esta es  una ciudad preocupantemente desigual, pues el 40 por ciento de todos los ingresos que se generan en Bogotá queda en manos de apenas el 7 por ciento de su población (491 mil personas)
En cifras absolutas, mientras la franja de hogares más pobres sobrevive prácticamente con la mitad de un salario mínimo al mes 217.949 pesos, los de la franja más rica tienen un ingreso de 6.291.142 pesos.

Un 20 por ciento de los hogares bogotanos, que apenas suman 395 mil de los casi dos millones de que hay en la ciudad, concentra hoy el 55 por ciento de los ingresos mensuales.

El estudio de la Secretaría de Hacienda Distrital revela que cuando un bogotano ve disminuido su ingreso en un 1 por ciento, reduce los gastos en educación en un 1,54 por ciento y los de salud, en un 1,36 por ciento. Lo cual para la Secretaría Distrital de Hacienda "evidencia la alta vulnerabilidad de los hogares frente a la variabilidad de los ingresos".

Algo aún más grave si se tiene en cuenta que según la Encuesta de Hogares del DANE 2005, apenas un 8,5 por ciento de los bogotanos declara ganar más de cuatro (4) salarios mínimos legales al mes, es decir, más de 1.600.000 pesos. Y el 60 por ciento de los que respondieron la encuesta dice ganar menos de dos salarios mínimos: menos de 800 mil.

(1) tomado del Plan de Desarrollo de una entidad Mutual de Bogotá en el año 2010
Próxima entrega. “FACTORES POLÍTICO-SOCIALES”



[i] Ejemplo tomado de www.actualicese.com.
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