9 may. 2013

9. EL MUTUALISMO LLEGA A AMÉRICA Y SE AFIANZA EN ARGENTINA

Novena entrega del ensayo: ASOCIACIONES MUTUALES. ¿SERÁ EL MUTUALISMO COLOMBIANO UNA ALTERNATIVA REAL PARA LOS SECTORES POBRES Este ensayo del Autor FABIO ALBERTO CORTÉS GUAVITA, se está publicado semanalmente los días jueves por capítulos para su colección.


En el capítulo anterior veíamos como de daban los primeros pasos del mutualismo en Europa. Entre tanto en América a donde el mutualismo había llegado ligado a la historia del trabajo y a los sectores de medianos y escasos recursos. Llegó la idea mutualista con las migraciones y encontró acunamiento entre los artesanos, que tuvieron una opción en esta forma de organización al encontrar en ella una posibilidad reivindicativa lo que le permitió desarrollarse en espacios como los de asistencia sanitaria. Su éxito fue relativo debido a los atrasos de la legislación de protección social obligatoria, que alcanzaba en la vieja Europa y en América era una quimera. Al respecto se encuentran comentarios en la Revista Proyección de la Argentina:

... para defenderse y buscar, por sus propios medios, un mecanismo que diera satisfacción a sus necesidades mediante el esfuerzo y la perseverancia. Los que primero experimentaron esa necesidad de agruparse en el Virreinato del Río de la Plata, fueron los inmigrantes, colonos en su mayoría. Estos hombres que procedían, inicialmente, de España y de Italia y los que fueron llegando más tarde de Francia, Portugal, Alemania y otros países se integraban en instituciones mutualistas, para fortalecer sus sentimientos patrióticos, conservar sus tradiciones y protegerse de las enfermedades. Así nacieron en ciudades y poblados de la Argentina, entidades de “socorros mutuos”, éste fue generalmente el nombre inicial que en muchos casos aún conservan. Simultáneamente con las mutuales de colectividades nacían también las constituidas por trabajadores de un mismo gremio: zapateros, sastres, tipógrafos, empleados administrativos, y otros. (Revista Proyección, 2006)
 

En Argentina, país de mayor desarrollo del mutualismo y antes de 1810 los grupos más fuertes eran los inmigrantes españoles, quienes llegaron con una fuerte influencia social de los montepíos y las cofradías europeas, posteriormente el movimiento migratorio se ve expandido por franceses e italianos que al decir de Víctor Rossetti: Se incorporaron en movimientos mutualistas especialmente para fortalecer sus sentimientos patrióticos, conservar sus tradiciones y protegerse de las enfermedades. Con el trasegar del tiempo las mutuales de Argentina se caracterizan en su mayoría por ser entidades cerradas. (Rossetti, 1994)

Podríamos afirmar que generalmente, se tratan de grupos de afinidad los que forman parte del grupo de asociados. Es decir, un grupo de personas que tienen una característica común, como por ejemplo desempeñarse laboralmente en algún organismo del Estado o empresa privada... (Revista Proyección, 2006) (En Colombia esta función la desempeñan los Fondos de Empleados y las Cooperativas cerradas)

Ahora bien, a México le corresponden otras particularidades propias de su propio desarrollo, según el estudio consultado El mutualismo en México Siglo XIX y en lo que respecta a la época de la Colonia se encuentra que:

“... los gremios más importantes durante la época colonial fueron los de curtidores, decoradores, pintores, carpinteros, entalladores, carroceros, toneleros, silleros, zapateros, loceros, algodoneros, tejedores en general, los trabajadores textiles, los sastres y peluqueros, y es significativo que las asociaciones mutualistas más destacadas, iniciadoras de este tipo de organización correspondan precisamente a estas ramas de la producción” (Barragán, Ortiz, & Rosales, 2007)

Las diferencias del mutualismo argentino frente al mexicano y al de otras latitudes hay también una coincidencia o mejor quizá una afinidad: el inicio del mutualismo dentro de los sectores empobrecidos, pero en unos casos es concreto el tema de la producción. En ese contexto es el artesano quien una vez liberado de las cortapisas que le planteaba el colonialismo busca nuevos caminos para implementar y sacar adelante su oficio, allí al decir del estudio consultado:

Va a enfrentar a dos elementos: primero, la competencia de los productos manufacturados importados, y segundo, a los de la naciente industria. Por ello, va a pugnar por un tipo de organización que le brinde protección. Es aquí cuando se fortalece la idea mutualista por parte del gobierno que impulsa la creación de estas entidades… Puede considerarse a la Junta de Fomento de Artesanos como un antecedente de las sociedades mutualistas que aparecerían alrededor de los años de 1850; pues aunque su orientación principal no era el socorro mutuo, recién fundada, dedico una parte de sus esfuerzos al establecimiento de un fondo de beneficencia para auxilio de los artesanos necesitados. (Barragán, Ortiz, & Rosales, 2007).

El desarrollo del trabajo lleva a la necesidad de organizar a la sociedad, en México es particularmente importante destacar el papel que jugaron las mutualidades en la organización reivindicativa de los trabajadores. Llegando a una identificación de los principios de la mutualidad como los del socialismo, sin embargo es importante destacar que esta identificación no es gratuita y así lo reseña el documento que se ha consultado:

“... No se trata, sin embargo, de una identificación mecánica. De los materiales publicados en la prensa obrera del siglo XIX sobre el socialismo, resaltan las exhortaciones a la unidad y organización de la clase obrera mediante la formación de sociedades mutualistas. (Barragán, Ortiz, & Rosales, 2007).

Aquí se encuentran de nuevo los aspectos centrales del pensamiento mutualista como alternativa para los sectores empobrecidos de la población donde quiera que se sientan base para generar o crear e entidades mutualistas. Los pobres se ven entonces agrupados en los artesanos.

Son los gremios de sastres e impresores seguramente quienes dan ejemplo de unidad y trabajo mutualista en defensa de sus propios intereses. Indiscutiblemente el mutualismo llegó a América con diferentes opciones y esto es lo que le da mayor riqueza, es la riqueza de la diversidad en la integración, lo cual no permite la “exportación” de modelos como pretenden algunos sectores que desconocen la historia, sin embargo es de reconocer que el mayor desarrollo del mutualismo en América se da en la Argentina

Referente a la forma de organizarse el mutualismo de América es muy pobre la información quizá porque dicha organización ha sido precaria y al respecto se encuentra un comentario en el Editorial del periódico Mundo Solidario de la República de Argentina que al referirse al tema manifestaba:

“... la historia de la Alianza Mutualista de América AMA, de la que con asombro, hace muy poco tiempo nos hemos enterado que en sus más de 19 años de existencia, nunca tuvo personería jurídica, y recientemente sus responsables la gestionaron en el Uruguay, siendo un proyecto que nació en la Argentina ...Durante todos esos años, hubo dirigentes argentinos que viajaron reiteradamente a Bruselas, Bélgica, donde tiene su sede la AIM, y a otras partes del mundo, para participar en reuniones en nombre y representación de una entidad sin personería jurídica... con el agregado que de esos viajes, no ha llegado ningún aporte al mutualismo de Argentina (Valladares, 2006, pág. 2)

Más adelante en el momento d la historia actual veremos el papel que juegan las "ORGANIZACIONES" que se han generado por el mutualismo argentino "proyectadas" a América

Próxima entrega "Llegan las ideas del mutualismo a Colombia"

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