5 may. 2008

Actualidad del Mutualismo Colombiano (6)


GIROS POLÍTICOS EN LATINOAMÉRICA.
Por Fabio Alberto Cortés Guavita*

Latinoamérica gira a la izquierda y hay sectores que no definen su posición en el nuevo contexto, entre ellos la economía popular y solidaria, para no hablar de la social pues como aseguran muchos autores es redundante hablar de economía social ya que todo modelo económico por su propia naturaleza es social, en cambio no toda economía es solidaria y menos aún popular. Recientemente Noam Chomsky escribió:

“El subcontinente, desde Venezuela hasta Argentina, podría estar en condiciones de presentar al mundo un ejemplo de cómo crear un futuro alternativo a partir de un legado de imperio y de terror”

¿Pero ese giro hacia la izquierda que significa? Los analistas hablan de las dos corrientes matizadas o mezcladas de capitalismo, como si no fuera posible desarrollar un modelo netamente de izquierda, entendida como la posibilidad histórica del renacer del socialismo.

Los giros se entienden entre socialdemocracia y socialismo del Siglo XXI como marco ideológico de los actuales gobiernos en la mayoría de países de nuestra Latinoamérica, en tal marco de confusión hay quienes afirman que las dos tendencias son lo mismo, sin embargo en honor a la verdad es necesario distinguir los dos aspectos.

En primer término es necesario decir que la social democracia desde sus inicios y en sus diferencias con el propio Carlos Marx, han asumido que la trasformación de la sociedad se puede y debe realizar de manera lenta y pausada sin entrar en controversia real con el estado y más bien dando pasos hacia el estado benefactor reivindicando la democracia representativa como su conquista central.

El socialismo del siglo XXI en otra dirección busca y conquista la democracia participativa, directa y con poder revolucionario, es decir, siendo protagonista de la historia y vanguardia de los cambios profundos, que no los paquidérmicos de la socialdemocracia.

En el escrito de Chomsky citado nos describe como los principales enemigos de este proceso son los: “Estados Unidos (que) han dominado por mucho tiempo la región con dos métodos principales: la violencia y el estrangulamiento económico. De manera general, los asuntos internacionales muestran más que un ligero parecido con la mafia”

La economía popular y solidaria, el mutualismo debe aportar a la derrota de tal modelo y ese cambio, en el cual obviamente coexisten las dos tendencias, cuando no el propio neoliberalismo dentro del sector, el cual lo convierte en parasitario frente al papel protagónico que debe jugar. Doctrinariamente y desde sus albores se ha manifestado que lo solidario está de lado de la clase trabajadora y popular y creció al pie del capitalismo contagiándose de todos sus vicios y hoy cuando se puede jugar un rol importante no encuentra una dirección, un norte concreto, por cuanto no define su accionar y anda entre esas dos aguas: el statu quo y el cambio.

En torno al papel de los términos de democracia citados anteriormente nos dirían desde la teoría, que las organizaciones populares, solidarias y mutualistas conjugan la democracia representativa con la participativa y porque no con la democracia directa en algunos casos. Claro, desde la teoría porque otra cosa es la realidad pragmática. Se juega con lo representativo cuando se manipulan los procesos electorales y se juega con lo participativo cuando se cierran las puertas a los asociados frente a sus derechos.

La socialdemocracia promueve un Estado solidario paliando la redistribución del ingreso y estimulando la creación de riqueza. El socialismo del siglo XXI va más allá cuando dice que no es suficiente la inclusión, que es menester tener en cuenta el empoderamiento de los más necesitados, de los millones de pobres marginados y excluidos de todos sus derechos por el estado neoliberal, empoderamiento que debe pasar o iniciarse en los pasos requeridos para la construcción de un Estado social de derecho con justicia social.

¿Qué hace, o mejor aún cuál es el deber ser, de nuestra economía popular, solidaria y mutualista, en este juego de la inclusión y el empoderamiento?

Mi posición es clara, el mutualismo debe fijarse como meta, empoderar a los desprotegidos, haciéndoles ver su real poder como seres humanos frente a sus derechos, y que mejor manera de hacerlo que a través de organizaciones populares y solidarias mutualistas, desde las cuales se logra la verdadera inclusión. Inclusión al trabajo con ingreso digno, a una seguridad alimentaria proporcionada en la cual haya, de un lado, el beneficio del equilibrio en su forma de alimentarse y de otro poniendo en práctica la eliminación de los intermediarios ociosos en la comercialización de los productos del agro a la ciudad lo cual nos lleva al comercio justo, inclusión y derecho a un medio ambiente sano y protector, benéfico para la nuevas generaciones, inclusión al deporte y la recreación, inclusión al derecho al buen uso del ocio, al turismo alternativo, y como un derecho a reivindicar un verdadero hogar a heredar por quienes han de encontrar un mundo más vivible y solidario.

* Presidente COLOMBIAMAUTUAL
Presidente REDSOL
Gernete FUNGESTAR
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