4 sept. 2007

Mutualismo Chileno (3)




EL MOVIMIENTO LIBERTARIO EN CHILE

1840 - Hoy

Por L. Gambone

Un INTERLUDIO TRÁGICO - BALMACEDA Y GUERRA CIVIL

Ni el PD ni los Mutualistas fueron dejados en paz, pues una guerra civil estalló en 1891, resultando la muerte de 20.000 trabajadores y leyes represivas limitando el derecho a la huelga y a formar asociaciones. La disputa se originó sobre un conflicto entre Presidente Balmaceda, un reformista progresista, y el Congreso chileno dominado por terratenientes reaccionarios. Balmaceda había formado parte del Club Radical de Reforma en 1868 y había profesado muchas de las ideas estimadas por los corazones los Mutualistas. Él creía en esa libertad sagrada y necesaria pues todo crecimiento moral e intelectual del individuo, está opuesto al monopolio, a favor de la libertad de trabajo, la autonomía y buscado limitar la autoridad del estado, descentralizar el poder y crear autonomía provincial.[16]

Que un miembro de la élite como Balmaceda tuviese tales ideas e intentase actuar conforme a ellas, muestra la extensión con la que el radicalismo había empapado a la sociedad chilena. Pero fue derrotado, (encarcelado se suicidó) también muestra la extensión limitada en la que estas ideas fueron aceptadas por la clase dirigente. La derrota de Balmaceda garantizaba un futuro poco prometedor para los trabajadores y Chile perdió una oportunidad convertirse en una sociedad moderna.

Las mutuas lograron sobrellevar este desastre y probaron su valor, desde que fueron la única fuerza operativa que ayudaba a la gente en su aprieto.

Otra vez, a pesar de la violencia y opresión, el movimiento creció. Pero esta vez se levantó una tendencia intensa hacia la federación de la multitud de sociedades.

La FEDERACIÓN NACIONAL

Ya en 1888 las mutuas comenzaron a federarse en niveles de ciudad y provinciales. La llamada a la federación no era enteramente ideológica. El sustento miserable y los bajos sueldos ponían en tensión los recursos de las mutuas locales. Necesitaron agruparse por razones financieras. Esto ilustraba la contradicción del Mutualismo. La mayoría de los trabajadores eran demasiados pobres para ayudarse, y mucho menos para alcanzar el objetivo a largo plazo de una república mutualista. Uno quiere decir que para vencer esta deficiencia había que obtener a la fuerza un alza de los salarios para que los trabajadores pudieran pagar servicios adecuados. Ésta era la solución anarcosindicalista. El método propuesto por el PD fue hacer al patrono pagar los cargos mutuales de los trabajadores. Los socialistas autoritarios querian despojar a las mutuas de sus derechos y rechazar el programa de asistencia social por una burocracia Estatal. Luis Recabarren, portavoz de los autócratas ... urgió oposición absoluta para las iniciativas anarquistas ... [17]

El 23 de septiembre, 1894 todas las organizaciones mutualistas en Chile enviaron delegados a Santiago donde formaron a la Confederación de Trabajadores que más tarde se convirtió en el Congreso Social Obrero, (CSO) Chile ahora tenía una federación nacional de sociedades de apoyo mutuo. En 1900 había 240 Mutuas, [18] en la comparación con las 39 de hacía 20 años, muestran el crecimiento espectacular del movimiento. Las mutuas bajo el CSO no organizaron solamente las actividades usuales de educación y seguros sino que también lucharon por leyes sociales y protestaron por el costo de vida. En 1925 el CSO y varias federaciones más pequeñas se unieron a formar la Confederación Nacional Mutualista que tuvo más de 100.000 miembros.

Dejamos a las mutuas en este punto, (regresando más tarde) no porque no fueran importantes o hubieran sido superadas. Una fuerza libertaria nueva entró en la escena histórica. Éste fue el anarquismo revolucionario, un movimiento más ideológico, más fuerte, un movimiento que enfatizaba la acción directa y el cometido de largo plazo - la abolición del Estado y el capitalismo – en un grado mayor que el mutualismo. Uno, sin embargo, no debería caer en el error de tratar el desarrollo de los movimientos laborales y populares como temas de "evolución social". Tal evolucionismo es favorecido por historiadores de orientación marxista que reclaman un desarrollo progresivo del mutualismo antidiluviano, al anarcosindicalismo primitivo, de ahí al sindicalismo finalmente ( ¡la fanfarria por favor! ) moderno y declarado socialista. Este esquema es poco más que la racionalización de su política.

El mutualismo no fue una "etapa histórica", sino idealmente adecuado al trabajador independiente. Desde que los artesanos y los comerciantes fueron un sector importante de población chilena, el mutualismo persistió. Y el anarquismo no fue un primitivismo semiproletario, pues los anarquistas chilenos fueron trabajadores y no artesanos o proletarios... [19] El Sindicalismo no “evolucionó" en su existencia, sino que fue reemplazado por alguna forma "más alta" de asociación sindical. Que el movimiento hizo errores no hace falta decirlo, pero fueron mayormente inspirados por autócratas del ala izquierda y derecha.

Próxima edisión EL MUTUALISMO MEXICANO

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